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Isael Sarli, la diva argentina del cine erótico que desafió tabúes

Jueves, 12 de Junio de 2003 11:34 PM

"No, un desnudo no", confesó la actriz argentina Isabel Sarli que dijo cuando escuchó la propuesta del director de cine Armando Bo para filmar "El trueno entre las hojas" (1958), la primera de las 30 películas que realizaron juntos y que lanzaron a la fama la escultural figura de la artista. Sentada en el salón de su casa, enfundada en un vestido de estampado símil leopardo y con largas pestañas postizas, la consagrada diva sexy, a punto de cumplir 70 años, rememoró en un relato exclusivo a dpa los comienzos de su carrera y anticipó el nuevo proyecto que la devolverá a la pantalla grande para mostrar las imágenes que, por su alto voltaje erótico, fueron prohibidas por los censores de una decena de países durante los años dorados de su trayectoria. Las fotografías adornan toda la sala. En las paredes se repiten imágenes de la "Coca", como se la conoce popularmente, junto a su compatriota Bo. El vínculo que los unió trascendió los sets de filmación y se fundió en una relación amorosa que se prolongó por más de veinte años, hasta la muerte del director y actor. Bo fue quien la incentivó a dejar su trabajo como modelo publicitaria para convertirse en actriz. Sarli fue la protagonista estelar del primer desnudo total realizado en la pantalla grande argentina. Esa escena no sólo quedó grabada en la historia del cine local, sino también en la memoria de millones de admiradores masculinos de todas las latitudes. La diva aseguró que se "escandalizó" cuando se vio por primera vez desnuda en la pantalla. Su debut cinematográfico, basado en un cuento del escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, fue un suceso y desde ese momento Sarli se convirtió en un ícono sexual que cosechó generaciones enteras de fanáticos en todo el mundo. Por su belleza Sarli ganó el título de Miss Argentina en 1955. Más adelante, la combinación de 115 centímetros de busto y una escultural figura según los cánones de la época le valieron el podio en el cine erótico. En sus películas fue "sexy, erótica, y perseguida por los hombres", como ella misma definió, pero al contrario de la ficción Isabel Sarli siempre fue una estrella de bajo perfil cuyo único amor fue Armando Bo. "Furia infenal", "Carne", "Fuego", "Sabaleros" e "Insaciable", son algunos de los numerosos títulos que componen su extensa filmografía. Dueña de una timidez que aún hoy conserva, alguna vez la diva argentina confesó que tomaba whisky para desinhibirse durante el rodaje de las osadas escenas. Bo no dejaba a los actores que tocaran a su mujer durante las acaloradas secuencias. Por lo general, las manos que siempre se ven en primeros planos son las del propio director. Su carrera en cine la llevó a filmar en Venezuela, Paraguay, Brasil, México, Filipinas y Estados Unidos, entre muchos otros países. Sarli sufrió con fuerza la censura en numerosos países, especialmente en la Argentina, donde las persecuciones casi la llevaron a exiliarse en Paraguay. Según la diva, sus cintas sufrieron problemas "desde el principio". A raíz de las reiteradas prohibiciones de escenas, la "Coca" guardó en su casa durante décadas cientos de metros de film que nunca fueron proyectados. "Isabel, ¿Qué son esas latas?". Bastó esta sola pregunta del cineasta argentino Diego Curubeto para que el proyecto "Intimidades Isabel Sarli" comenzara cobrar forma. Este nuevo emprendimiento que la tendrá como protagonista, es un documental que se basará en una seleción de imágenes que pasaron por las tijeras de los censores de Chile, Brasil, Japón, Inglaterra y Estados Unidos, entre otros. Además, el material estará apoyado en entrevistas a la diva, quien también aportó una buena parte de filmaciones caseras que introducirán al espectador en el mundo de Isabel Sarli. Un anticipo de este proyecto ya se pudo apreciar durante la Semana de Cine Fantástico de San Sebastián, en España. En ese país se difundieron pocos de sus largometrajes debido al freno impuesto por el régimen franquista (1939-1975). Como "una gran lucha", define Sarli su relación con la censura. Incluso aún hoy se indigna al recordar que en aquellas oscuras épocas le obligaron a quitar la palabra "prostituta" del título de una película. Ferviente amante de los animales, la diva alberga en su casa a más de 50 mascotas entre perros, gatos, papagayos y tortugas. Sus días están consagrados a ellos y a su familia, compuesta por sus dos hijos adoptivos o "del corazón", como le gusta llamarlos. Desde la muerte de Armando Bo, en 1981, la "Coca" se sumió en una profunda depresión que la llevó a abandonar el cine. Sobre la chimenea hay una fotografía que destaca sobre las otras. En ella se exhibe una imagen de Sarli con el ex presidente argentino Carlos Menem. Ella admite que votó por él en las últimas elecciones presidenciales del 27 de abril por una cuestión de gratitud, porque el ex mandatario fue quien puso a disposición de la diva un equipo médico que la atendió cuando le descubrieron un tumor cerebral. Tras ese episodio, recién en 1996 volvió al cine de la mano del director Jorge Polaco cuando rodó "La dama regresa". Luego incursionó en teatro en una comedia humorística llamada "Tetanic". La "Coca" dice no recibir propuestas para hacer cine. "De la nueva generación (de directores) no conozco a nadie, ni ellos me conocen", asegura. Pero no ignora el interés que aún persiste por ella. El mito que arrastra consigo desde aquel primer desnudo es lo que explica su vigencia, como un legado que se transmite a las nuevas generaciones. Sin embargo, deja la puerta entreabierta a noveles propuestas de cine: "Si es algo interesante, sí (aceptaría). Dios dirá lo que haré". © DPA / Silvana Santi


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