"Historias mínimas" se revela como la sorpresa de San Sebastián
Jueves, 26 de Septiembre de 2002 - 23:20 GMT+1
 "Historias mínimas" | "Historias mínimas", el tercer
largometraje del argentino Carlos Sorin, se ha revelado hoy en el
Festival de Cine de San Sebastián como una de las pequeñas joyas de
la sección oficial, a pesar de haber desembarcado con discreción.
Lejos del cine urbano y de denuncia social que proviene de
Argentina, esta comedia con tintes de "road movie", fresca e
ingeniosa, se desarrolla en ese paisaje tan particular que ofrece la
Patagonia y, como su título indica, trata sobre las pequeñas cosas
que les ocurren a unos lugareños.
En rueda de prensa, el director explicó que la idea de trabajar con
personas que no son actores surgió a raíz de una experiencia previa,
cuando rodó en la Patagonia cortos publicitarios. "Me di cuenta
-explicó- que de repente hay ciertos momentos auténticos en un no
actor, que si uno los podía rescatar para un filme de ficción sería
realmente un trabajo interesante".
Fueron estos actores quienes protagonizaron una de las ruedas de
prensa más aplaudidas del certamen, que concluye el 28 de septiembre.
El músico de chamamé (música del litoral argentino) Aníbal Maldonado
apareció vestido con indumentaria folclórica y puso su mate sobre la
mesa e incluso llegó a ofrecer uno a alguno de los periodistas.
Maldonado, que confesó que todavía no había visto la película, dijo
que nunca le había ocurrido nada parecido a lo que estaba viviendo.
"No sé nada -dijo- de la película. Estoy ahí. No vine a ganar nada,
ya con haber venido y participado ya me siento por bien pagado". Los
periodistas presentes comenzaron a aplaudirle.
Luego habló en guaraní y agradeció que Sorin le hubiese brindado la
posibilidad de venir y realizar su primer viaje a España. Sorin
comentó entre risas que algunos actores tenían inhibiciones frente a
la cámara, pero que ése no era el caso de Maldonado.
"No sé lo que hice en la película pero parece que no fue tan mal,
porque me dijo Carlos que venga a España", continuó. El músico tuvo
problemas burocráticos para viajar y como los trámites en la
administración pública no avanzaban, se encadenó a una galería de la
gobernación para que se los solucionaran.
Javier Lombardo, el único de los dos actores profesionales de la
cinta, comentó que para él este rodaje fue una experiencia fantástica
y que muchas de las escenas que se ven en la película son
improvisadas, que salieron "a partir de la alquimia que había entre
los personajes".
Por su parte, Javiera Bravo, también debutante, se emocionó tanto
cuando le preguntaron por su experiencia en la actuación, que le
saltaron las lágrimas y apenas pudo hablar.
El realizador recalcó que la condición básica para trabajar con no
actores es que los personajes y las personas sean muy parecidas, y
según Bravo, ella es igual que la persona que vemos en la gran
pantalla.
Otro de los aspectos que más ha llamado la atención ha sido la
solidaridad y hospitalidad que desprenden las vivencias de los
personajes, algo muy presente en la región, según el realizador.
Sorin se lanzó al rodaje sin tener toda la financiación y el empuje
final vino de una coproducción con España y de los talleres "En
Construcción", una iniciativa de este certamen vasco y los Encuentros
de Cine Latinoamericano en Toulouse, para financiar películas
inacabadas.
El director rodó sus dos anteriores trabajos ("La película del
rey", ganadora del León de Plata en Venecia, y "Eternas sonrisas de
Nueva Jersey") en la Patagonia y, según relata, su obsesión por esta
región de llanuras extensas y viento recio surge porque termina
siendo estimulante trabajar allí, donde la concentración y la unidad
del equipo es más fuerte.
"Historias mínimas" es junto a "Lugares comunes", de Adolfo
Aristaráin, la representación argentina en la competición por la
Concha de Oro.
Pese a la grave crisis socioeconómica que vive el país
suramericano, el cine argentino está cosechando éxitos de crítica y
público más allás de sus fronteras. En opinión de Sorín, el fenómeno
se debe a que hace varios años muchas personas decidieron dedicarse
al cine y ahora está surgiendo una generación de profesionales bien
formados y con talento.
"Es un fenómeno que no se dio en otras ramas de la cultura, precisó
el director. "Estamos en un buen momento para despegar", añadió
Sorín, quien subrayó que pese a los problemas financieros "en última
instancia las películas se imponen por su historia".
La segunda película presentada a concurso hoy fue "Auto Focus", del
estadounidense Paul Schrader. La cinta ha dejado indiferente a más de
uno de los críticos, según comentaban a la salida de la proyección.
El guionista de trabajos como "Taxi Driver" o "La última tentación
de Cristo", revive la moralidad de los años 60 y 70 a través de la
figura de Bob Crane, un actor de televisión que se dejó llevar por su
afición al sexo y que murió en circunstancias sospechosas en un
motel.
© DPA / María Luz Climent Mascarell
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