Leonardo Sbaraglia, transitando entre el cine de España y Argentina
Sábado, 16 de Febrero de 2002 - 20:47 GMT+1
 Leonardo Sbaraglia | Para el actor argentino Leonardo Sbaraglia
el trabajo no pasa por "nacionalismos ni patriotismos". El desafío
cultural es patrimonio de la humanidad entera y para el artista lo
decisivo son los proyectos en los que puede crecer y plasmar su
talento.
Es el motivo, según explica en una entrevista durante el
Festival de Cine de Berlín, por el cual se ha convertido en un
trashumante cultural del cine entre su patria argentina y España, el
país en el que filmó las últimas tres películas y se ganó el premio
Goya como actor revelación, por su actuación en ""Intacto", de Juan
Carlos Fresnadillo.
"Los buenos proyectos pueden estar en cualquier lugar del mundo,
España me los ofreció y allí fui", explicó la decisión de participar
últimamente en producciones de directores españoles.
Para los próximos meses, Sbaraglia reconoce que está "completo" de
trabajo, y a ambos lados del Atlántico: En Madrid se acaba de
anunciar que interpretará al Don José en el Carmen que prepara
Vicente Aranda.
Pero antes viajará a Buenos Aires para trabajar con "su" director,
Marcelo Piñeyro, y rodar la quinta película conjunta: "Kamchatka", en
la que interpreta a un hombre que sufre la persecución política
durante la última dictadura militar y junto a su esposa debe pasar a
la clandestinidad dejando al hijo de diez años que tienen.
Pero además participará en el próximo film de Luis Puenzo, también
en Argentina, "un proyecto de dos películas en una".
Para él, la necesidad de adaptar su lenguaje porteño a las
exigencias del mercado español no significa ni crisis de identidad,
ni cambio de personalidad: "El idioma es parte de la composición
interpretativa de un personaje. Tampoco en Argentina hablo siempre el
mismo lenguaje, esto va cambiando, igual que la pronunciación, o los
gestos, las expresiones, es parte de un todo".
Sin embargo, en la entrevista con dpa reconoce que prefiere la
originalidad: "Será por el privilegio que siempre tuvimos en
Argentina de poder ver las películas extranjeras sin ser dobladas,
pudiendo escuchar las voces originales de Al Pacino, o Marlon Brando
o Robert de Niro".
La fulminante trayectoria en los últimos años no le ha sacado los
temores y confiesa que se sigue asustando un poco de los grandes
nombres: "De pronto ser el hijo de Geraldine Chaplin y de Fernando
Fernán Gómez (como en "En la ciudad sin límites") me asustó. Fue un
desafío enorme tener que intentar estar a la altura de esos dos
monstruos".
A pesar de los éxitos y el reconocimiento de las producciones
cinematográficas argentinas en el exterior, Sbaraglia reconoce que la
crisis económica podrá tener consecuencias impredecibles: "Si no se
pueden abastecer ni siquiera las necesidades básicas de la gente,
tampoco lo podrá ser en el cine, pero no se puede olvidar que el
derecho a la cultura es elemental".
La gravedad de la crisis radica en su complejidad, pues "nadie está
en condiciones de pronosticar nada, estamos ante un fenómeno
original, muy sui generis, en una guerra entre capitalistas en la que
ahora, el resultado se define con que 'han bajado las acciones
argentinas', pero se olvidan que detrás de esa frase están las
personas que sufren las consecuencias".
© DPA / Esteban Bayer
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