Costa-Gavras: "Latinoamérica es un laboratorio extraordinario"
Viernes, 15 de Febrero de 2002 - 18:32 GMT+1
 Costa-Gavras | El director de cine griego afincado en
Francia Constantin Costa-Gavras declaró que "Latinoamérica es un
laboratorio extraordinario. Es un continente muy cercano a la
mentalidad y cultura europeas y al mismo tiempo está muy lejos por su
situación económica y política".
En esta entrevista, el director de la película "Amen", a
concurso en el Festival Internacional de Cine de Berlín, explicó que
"la relación con Estados Unidos es más fuerte en América Latina que
en cualquier otra parte del mundo. Ahora está cambiando, pero durante
muchos años fue así. Por eso es un buen laboratorio".
Preguntado sobre sus próximos proyectos en la región, el director
de "Missing" dijo: "Recientemente Columbia Pictures me propuso un
proyecto, pero me pareció que no era un tema para un director
europeo: los americanos lo pueden hacer mejor".
Basada en la obra de teatro de Rolf Hochhuth "El Vicario", "Amen"
muestra los intentos vanos de Kurt Gerstein, un militar nazi que
existió en la vida real, y de un jesuita de llamar la atención del
Vaticano para que el Papa se pronunciara públicamente contra el
exterminio de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
Para Costa-Gavras, la reacción de la Iglesia católica "es extraña
porque dicen que el cartel es un insulto pero no han protestado por
la película".
En relación a la actuación de los Estados Unidos en la política
interna de otros países, el director dijo: "Los gobiernos
estadounidenses suelen tener una especie de pasión por los regímenes
dictatoriales porque pueden manejarlos mejor. Ellos promueven la
democracia dentro de su país, pero en el exterior la democracia no es
algo que ellos promuevan demasiado. Especialmente algunos gobiernos
estadounidenses: al actual, por ejemplo, le importa un pimiento la
democracia. La única causa por la que luchan los gobiernos
estadounidenses es por sus intereses, aunque dañen los de otra
gente".
Costa-Gavras sostiene que la Iglesia católica "tenía que haberse
pronunciado en contra del Holocausto, en vez de hacerlo ahora. Lo
realmente importante no fue lo que hizo la Iglesia durante el
Holocausto, sino su actitud durante los años veinte y treinta. Las
iglesias cristianas eran muy antisemitas y prepararon el terreno para
el Holocausto".
El propósito del director griego "no era hablar de las víctimas,
sino de la otra parte. Los judíos aparecen en la película sólo cuando
los arrestan junto al Vaticano para explicar que el Papa Pío XII no
movió un dedo ni siquiera cuando tuvo el crimen tan cerca que podía
verlo a través de su propia ventana. Sólo eran un par de miles de
personas, nada comparado con los seis millones exterminados. Pero
pudo haberlos salvado y no lo hizo".
A la pregunta de si es religioso, Costa-Gavras recordó haber
crecido en una familia ortodoxa muy religiosa. "Yo traté de encontrar
a Dios y todo lo que encontré fueron sus representantes en la Tierra
y su comportamiento no era exactamente acorde a lo que predicaban",
explica.
© DPA / Cecilia Fleta
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