Fernanda Montenegro, la actriz brasileña premiada en 1998 con el Oso de Plata por su papel protagónico en "Central do Brasil", volvió a brillar en la Berlinale encarnando a una jubilada de Río de Janeiro sedienta de vida.
Acompañada por otro de los grandes "monstruos" del teatro brasileño, el también veterano Raul Cortez, Montenegro llegó a Berlín como protagonista de la ópera prima de su compatriota Marcos Bernstein, "O outro lado de rua", que fue proyectada en la sección Panorama, la segunda en importancia del festival.
Regina, una funcionaria jubilada de 65 años, trata de escapar de la soledad de su apartamento en el otrora elegante barrio carioca de Copacabana colaborando como informante voluntaria de la policía.
Una noche, mientras espía a través de los prismáticos desde la ventana de sus sala, Regina cree haber presenciado un asesinato y lo reporta a las autoridades.
Una vez que la policía ha declarado que se trató de una muerte natural, Regina se aboca a investigar por cuenta propia y acaba involucrándose sentimentalmente con el presunto asesino, un juez retirado que cuidaba de su mujer gravamente enferma. Ahí comienza una relación amorosa entre dos personajes muy diferentes.
"Hace unos cuatro años leí unos reportajes sobre personas de la tercera edad que ayudaban voluntariamente a la policía con pequeñas informaciones. Inmediatamente comencé a pensar sobre qué caminos buscan las personas solitarias para dar un poco de sentido a lo que les resta de vida", explicó el director.
Con "O outro lado de rua", que será lanzada a nivel mundial en mayo próximo, Marcos Bernstein se estrena a los 33 años como realizador tras una carrera de guionista colmada de galardones como el Oso de Oro, el Globo de Oro y la nominación al Oscar por el guión de "Central do Brasil", en que trabajó junto con Walter Salles.
Bernstein contó en rueda de prensa que había escrito el guión pensando expresamente en Montenegro y Cortez. "Fue un privilegio hacer ese personaje, hoy en día no se escriben muchos papeles en cine para mujeres mayores", comentó agradecida Montenegro, quien a los 74 años es un ejemplo de fuerza y vitalidad.
"Regina es una de un montón de viejos de este barrio emblemático de Copacabana, con la más alta representatividad de intelectuales y políticos hasta la perversión más degradada. Vive en un reducto que se ha convertido en una jaula de las sombras del poder de la capital que fue Río de Janeiro, con apartamentos inmensos pero venidos abajo", relata la actriz.
"Aquí hay una presencia muy fuerte de una tercera edad liberada, que sale a correr o hacer aerobic a la playa, a jugar a las cartas o a las damas. Y también hay romance de la tercera edad", agrega.
Montenegro, aclamada mundialmente por su papel de la maestra jubilada Dora en "Central do Brasil", resaltó la fortaleza de este nuevo personaje, que calificó de típica de la mujer brasileña.
"La mujer brasileña es una heroína que lucha desde la pura miseria, una trabajadora", sentenció Montenegro. "Es un país difícil, siempre comenzando".
La cinta, la primera coproducción brasileño-francesa, tiene un ritmo tranquilo, como queriendo seguir a los protagonistas a través de los prismáticos a los que tan afecta es la enérgica Regina.
"La película tiene por momentos un carácter pictórico", señala Bernstein, quien ambientó la trama en el escenario de "una Copacabana 'destropicalizada', no de tarjeta postal".
"O outro lado da rua" incluye también una escena de sexo entre los protagonistas tratada con mucha delicadeza. Es la segunda película exhibida en la Berlinale, tras la cinta "Cuando menos te lo esperas" con Diane Keaton y Jack Nicholson, que alude al sexo en la tercera edad.
"Hubiera sido una cobardía no tocar el asunto", indicó Bernstein, quien fue secundado inmediatamente por Raul Cortez: "Hay mucho prejuicio sobre que las personas de edad hagan el amor. Existe también un pudor de entrega, no solo físico. La entrega en esta edad es más difícil y delicada".
© DPA / María Laura Aráoz