"El León de Oro ya no tiene valor", La Mostra Venecia ante un nuevo comienzo
Lunes, 26 de Agosto de 2002 11:46 PM
Pocos días antes de que el jueves comience
la 59 edición del Festival de Venecia, su nuevo director, Moritz de
Hadeln, ha regalado unas provocativas declaraciones al diario
"Corriere della Sera" al asegurar que "el León de Oro (el máximo
galardón del certamen) ya no tiene valor".
De Hadeln, que durante 20 años estuvo al frente de la Berlinale,
comentó además que el mercado del cine en el Lido carece de interés,
que los filmes que se presentaban hasta ahora eran demasiado
esotéricos y que los criterios de calidad demasiado casuales, con lo
que las películas, a menudo, no alcanzaban un nivel mundial.
Ahora todo eso va a cambiar. De Hadeln, de 62 años, quiere realizar
algunos cambios profundos en la Mostra de Venecia que se llevará a
cabo hasta el 8 de septiembre. Este año, producciones chinas y
coreanas de difícil digestión ceden el lugar a las de Hollywood.
"El cine no es sólo arte, también es industria", asegura de Hadeln
al diario italiano, que resume la tendencia de este año en cuatro
palabras: "muchas estrellas, poco Oriente". La publicación se
pregunta además si ya se han acabado los largos años de languidez del
Lido, la isla frente a Venecia donde se celebra el certamen.
En esta edición la participación de producciones hispanoamericanas
vuelve a ser relegada a secciones paralelas y tan sólo compite en la
sección oficial "Frida", la película interpretada por la mexicana
Salma Hayek pero de producción estadounidense que inaugura la Mostra.
Fuera de concurso se estrenan "El caballero Don Quijote", del
realizador español Manuel Gutiérrez Aragón, y "Pasos de Baile", la
primera película como director del actor John Malkovich y que
protagoniza el español Javier Bardem, quien hace dos años se llevó la
Copa Volpi al mejor actor por "Antes que anochezca".
Además, en la sección Contracorriente, que ahora es competitiva y
sustituye a Cine del Presente, se exhibirá "Poniente", el nuevo
trabajo de la española Chus Gutiérrez, así como "La virgen de la
lujuria", del mexicano Arturo Ripstein y "Rosa la China", de la
chilena Valeria Sarmiento.
En los ochenta, el cine de autor era el que dominaba. Durante
décadas el Lido se ha querido mantener alejado del vil comercio. Se
potenció la cinematografía procedente de países del tercer mundo con
un éxito cuestionable, pues incluso los críticos más benevolentes no
podían evitar los bostezos en las proyecciones de años anteriores.
El nuevo primer ministro y hombre de televisión Silvio Berlusconi,
dejó entrever tras su elección hace más de un año que él tenía otra
idea de lo que tenía que ser el Festival de Venecia, lo que hizo que
se escucharan críticas desde las filas izquierdistas de la cultura.
De Hadeln señala al respecto: "Seguro que este es el primer
festival bajo el gobierno de centro derecha, pero para mí no es
nuevo. Dirigí la Berlinale durante 16 años con el gobierno de Kohl".
Son varias las estrellas internacionales que acuden este año a
Venecia con producciones, como la película de gangsters "Road to
Perdition" de Sam Mendes ("American Beauty"), con Tom Hanks y Paul
Newmann; "Frida", de Julie Taymor, con Salma Hayek, o "Dirty Pretty
Things", de Stephen Frears. Los grandes nombres también aparecen
fuera de concurso, como Clint Eastwood, con "Blood Work", o Steven
Soderbergh con "Full Frontal".
La presidencia del jurado este año recae en la actriz china Gong Li
("Sorgo rojo"). Pero aquí, el director del festival reconoce que
existe un pequeño problema: "Ella solo habla chino y necesita un
traductor. Hace diez años ella me dijo hace que estaba aprendiendo
inglés", comentó.
© DPA / Peer Meinert
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