El zumbido de los altavoces casi se
tragaba la voz que Walt Disney le prestaba a su personaje principal.
Pero a pesar de ello el estreno de "Steamboat Willy" en 1928 en Nueva
York significó el renacimiento cinematográfico de los dibujos
animados, entonces en visible decadencia.
Para Walter Elias Disney, que este 5 de diciembre hubiera cumplido
cien años, esa primera película sonora con Mickey Mouse -creada tras
años de duro trabajo, muchas veces al borde de la ruina total- le
significó fama mundial. Es por eso que tiempo después aseguró que
amaba más al ratón que "a cualquier mujer".
Luego de Mickey surgieron una tras otra numerosas figuras de un
mundo que al principio estaba poblado sobre todo por animales
graciosos: Los perros Goofy y Pluto, los tres cerditos, los patos
Donald y Dagoberto o el elefante Dumbo.
Es difícil de creer que todos fueron creados cuando las abuelas y
abuelos de muchos de sus actuales fans aún estaban en pañales. Y
Disney también tiene mucha responsabilidad en el éxito que aún hoy
tienen viejísimas figuras de los cuentos de hadas, que el hijo de un
carpintero canadiense-irlandés y de un ama de casa de origen alemán
que creció en el medio oeste de Estados Unidos supo rescatar del
olvido.
El consorcio multimedia, que aún hoy sigue usando como logo la
firma artística creada por su fundador, acaba de reeditar por ejemplo
"Blancanieves y los siete enanitos" en formato DVD. El film fue en
1937 otro hito en la carrera de Disney, así como en la historia del
cine: la primera cinta de dibujos animados que cubría una sesión
completa de cine, y además hecha en color.
Disney trabajó con orgullo en el proyecto, ignoró todas las
advertencias de que sería un fracaso y apostó casi todo su dinero en
la producción.
Una influencia indirecta en el éxito de Disney la tuvo Alemania,
patria de los hermanos Grimm. Poco después del debut de Mickey
aparecieron allí muñecos del ratón, un negocio pirata que el
empresario cortó con una demanda.
Entonces comenzó a crear sus propios productos, que le aportaron
más fondos para perfeccionar la técnica de los dibujos animados. "No
hago películas para ganar dinero, sino que gano dinero para hacer
mejores películas", era su lema.
Tres años después se atrevió a hacer otro experimento. En la
película "Fantasía animada" combinó los dibujos con melodías de
compositores clásicos.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, que pasó como conductor de
ambulancia en Francia, este amante de los animales amplió su paleta
de opciones con films sobre la naturaleza.
El hecho de que "humanizara" a los animales en sus producciones fue
bien recibido, pero con el tiempo fue criticado y se dijo que era de
mal gusto.
Disney descubrió la televisión muy pronto, cuando la mayoría aún la
consideraba un juguete utópico, y en los años 50 aparecía en persona
en la pantalla cada semana encarnando a un simpático contador de
cuentos.
Cuando murió en 1966 como consecuencia de una operación de pulmón,
en su armario se apilaban al menos 32 Oscar y había producido 400
cortos y 22 largometrajes de dibujos animados, así como decenas de
películas.
Siempre reconoció que era un estupendo organizador pero un artista
mediocre. Aunque se había desempeñado como caricaturista de
publicidades, ni siquiera Mickey procedía de su pluma.
El ratón fue creado en el papel y el celuloide por su amigo y socio
Ub Iwerks, aunque la idea era de Disney y se le había ocurrido
durante un viaje en tren, como contrafigura del entonces popular gato
Félix.
Los trenes jugaron un papel muy importante en la vida de Disney.
Con 15 años se ganaba la vida como vendedor de golosinas en el tren,
trabajo con el que recorrió medio Estados Unidos y aprendió los
gustos de la gente sencilla.
Cuando a principios de los 50 se propuso crear "el paraíso sobre la
Tierra" con Disneylandia en California, su deseo fue que estuviera
rodeado de las vías de un tren. Y lo que él quería era ley en su
mundo, todo pasaba por su control, nada era casualidad.
Detrás del ícono del entretenimiento familiar desaparecían las
individualidades de hordas de dibujantes. "El mayor logro de Disney -
resumió su biógrafo Richard Schickel- es Walt Disney".
El "fabricante, productor y distribuidor más exitoso de mitos", tal
como lo calificó la revista "Newsweek", no pudo contemplar la
inauguración de la segunda tierra de los sueños en Orlando, Florida.
Pero a pesar de ello fue construida de acuerdo a sus estrictas
indicaciones.
Con el mismo "estilo Disney" surgieron parques de atracciones
similares en París y Tokio, con el ratón Mickey como el símbolo de un
Estados Unidos azucarado. El más nuevo se está construyendo ahora en
Hong Kong.
Ya desde octubre y hasta mediados del año próximo se celebrará en
todas las Disneylandias "100 Años de Magia". En Orlando todo ocurre
alrededor de un sombrero azul de mago que Mickey llevaba puesto en
"Fantasía": Sólo que la copia tiene la altura de un edificio de doce
pisos.
Para saber más:
© Thomas Burmeister / DPA