2001: Encuentros en la semana Negra
Viernes, 20 de Julio de 2001 09:02 PM
Durante los últimos diez días, concretamente desde el 6 hasta el 15 de este mismo mes de julio, ha estado celebrándose en Gijón la XIV edición de la denominada Semana Negra. Es esta Semana un festival multicultural, multicolor y multidisciplinar en el que se encuentran, se acercan, se funden y se confunden las gentes más diversas y las actividades más variadas.
Encuentros literarios, recitales poéticos, mesas redondas, proyecciones, exhibiciones fotográficas, espectáculos de magia y actuaciones musicales se sucedían sin descanso acercando la cultura en su sentido más amplio a todo el que osase adentrarse en este recinto al aire libre, enmarcado y rodeado por puestos de venta al público de los productos más dispares y regentados por personas provenientes también de los más diversos países.
Pasear por este recinto supone año tras año toda una aventura de descubrimiento, conocimiento y disfrute. Gentes de todas las edades se dan cita en este marco único, llueva o haga sol, y todas se encuentran a su paso con una amplia oferta de libros, de objetos de adorno y marroquinería, de ropas y músicas, de comidas y bebidas y, por supuesto, con una amplia oferta lúdica y cultural por la que no han de pagar nada.
Voces y melodías procedentes de todos los continentes conviven pacíficamente y también pacíficamente compiten por atraer la atención del transeúnte que puede adquirir desde el último best seller hasta un taco mexicano. Del mismo modo que uno podría toparse con una extraña edición de segunda mano que jamás creyó encontrar o incluso con libros que no se podrían adquirir en ninguna librería, lo puede hacer con los autores de los mismos tomándose unas cervezas en la mesa de al lado. La fusión de público y autores (y artistas) es tal que no sólo se encuentran codo con codo sino que conversan y comparten mano a mano diálogos, actuaciones, opiniones y bebidas.
Los aledaños del estadio de fútbol del Molinón se convirtieron este año en territorio ocupado por carpas donde se daban cita (y en ocasiones, citaban y recitaban) autores importantes provenientes de los países más diversos (México, Argelia, Italia, Afganistán, Argentina, etc.). Poetas, ensayistas, narradores, cuentistas conversaban y se entendían a la perfección a pesar de hablar en diferentes lenguas. La novela histórica y la ciencia-ficción fueron temas destacados y seleccionados de antemano como 'protagonistas' de las jornadas y veladas literarias.
La violencia doméstica y la inmigración estuvieron presentes como ejes centrales del 5º Encuentro de Fotoperiodismo coordinado por Javier Bauluz, fotoperiodista galardonado con el premio Pulitzer en 1995. Entre encuentros literarios, actuaciones mágicas y musicales, proyecciones y exposiciones de ilustradores de cómics, pudimos acceder a través de otras dos exposiciones fijas y varias veladas audiovisuales al trabajo de fotoperiodistas y reporteros reconocidos internacionalmente por la calidad humana y artística de sus trabajos: Donna Ferrato (Viviendo con el Enemigo), John Moore, Gary Knight, Matías Costa, Yannis Berkahis, Juan Pablo Moreiras, Antonio Mejías, Albert Facelly, Eduardo Nave, Gonzalo Martínez, Seamus Murphy, Raúl Belinchon, Noel Quidu-Gamma, Olivier Jobard, Xulio Vilariño, Brenda Anne Kenneally (ganadora este año del 5º Premio Internacional de Fotoperiodismo 'Ciudad de Gijón') y el mencionado Javier Bauluz.
En este mismo marco de encuentro, pudimos visionar dos interesantes trabajos de videoperiodismo realizados respectivamente por Lázaro Buría (El último en salir que deje abierta la puerta) sobre el encuentro con inmigrantes durante la Semana Negra del año pasado y por Javier Bauluz (España, Frontera Sur) sobre la llegada de inmigrantes a España.
Siempre imbuidos del espíritu que caracteriza a la Semana Negra estos periodistas no sólo acercaron al público a pie de calle su maestría y saber hacer mostrando sus trabajos sino que impartieron clases y consejos para aquellos que quisiesen iniciarse en el oficio del fotoperiodismo en un taller paralelo al encuentro. Sensibilidad y sensibilización. Arte y conciencia.
La magia y la literatura (en esta ocasión, fundamentalmente negra o fantástica) hechas o aparecidas en el cine fueron protagonistas en las veladas de videocine. Pudimos ver Houdini, la gran escapada (1994) documental realizado por Allison Guss sobre este mago. El director Pedro Carvajal y Dorotea Bárcenas presentaron El baile de las ánimas (1993) con los aparecidos y las meigas como protagonistas destacados. Gerd Rocher presentó El rito del sol negro (2000), documental sobre ritos mágicos ancestrales de los indios mexicanos, en los que el mismo director parece haber tomar parte.
El mencionado Lázaro Buría presentó, en un falso documental mezcla de imágenes reales de ritos e imágenes ficticias, un recorrido por las creencias religiosas presentes en la isla de Cuba. Su encuentro, fusión y/o colisión y su futuro en Los dioses del futuro (1991). La magia como documento real o ficción fue protagonista.
Por otra parte, el director mexicano Carlos García Agraz presentó tres de sus películas, Amorosos Fantasmas, Días de combate y Algunas nubes, todas ellas basadas en los relatos de Paco Ignacio Taibo II de la serie del detective Belascoarán Shayne. De las relaciones de cine y literatura, juntas, revueltas o separadas se oyó hablar en varias ocasiones y desde puntos de vista muy diferentes. El expuesto por el norteamericano Michael Tolkin, escritor, director y guionista, reconocido por el éxito de la adaptación de su propia novela The Player para El juego de Hollywood de Robert Altman. La opinión del británico Ian Watson, guionista de la última criatura de Steven Spielberg, Artificial Intelligence, engendrada en principio por Stanley Kubrick. O también los puntos de vista de un guionista nunca filmado, el norteamericano George R. Martin; un crítico y estudioso del cine, el español Jesús Palacios o un guionista reconvertido a escritor, el madrileño Nacho Faerna (La mujer más fea del mundo).
Se presentó también en Gijón un interesante libro sobre el cine realizado en época franquista, curiosamente inédito en España, Un cine para un imperio de Paco Ignacio Taibo I, sobre el que el mismo autor habló en rueda de prensa.
Laura Gutierrez
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