Las bromas pesadas están circulando en
Hollywood: "Pearl Harbor" se hundió sin dejar rastro. "Artificial
Intelligence" fue artificial pero no inteligente. "Evolution" pareció
destinada a los monos.
Blanco de estos chistes son algunas de las producciones de
Hollywood que se suponía iban a ser los éxitos taquilleros del verano
boreal y que llegaron a los cines con gran expectativa, pero que
finalmente afectaron profundamente - para mal - las carreras de los
ejecutivos de alto vuelo encargados de ellas.
Además, reforzaron un principio tan antiguo como Hollywood mismo:
Uno puede tener la mejor idea, el mejor director, los mejores actores
y los mejores guionistas, pero eso no es en sí mismo una garantía de
éxito.
"Pearl Harbor", con Ben Affleck, por ejemplo, aspiraba a superar a
la mismísima "Titanic". Se dijo que la película costó unos 200
millones de dólares y que Disney esperaba al menos 300 millones de
dólares de recaudación sólo en Estados Unidos. Y aunque tuvo un
comienzo venturoso, finalmente el drama ambientado en la Segunda
Guerra Mundial ingresó menos de 200 millones de dólares en los cines
estadounidenses.
"A.I. - Artificial Intelligence", cinta épica de ciencia ficción de
Steven Spielberg sobre un robot en busca de cariño, sólo ingresó 5,1
millones el pasado fin de semana, por lo que quedó relegado al noveno
puesto de la lista de films más taquilleros apenas tres semanas
después de su estreno. Warner Bros esperaba de la promocionada
producción al menos 250 millones en Estados Unidos, pero en vez de
eso puede darse por satisfecha si alcanza la marca de los 85
millones.
"No hemos visto nada similar desde 'Godzilla' en 1998", dijo Gitesh
Pandya, editor de la publicación "Box Office Guru". "Este es el
verano de las sorpresas".
A "Evolution" le fue aún peor. La comedia sobre un ataque
alienígena dirigida por Ivan Reitman y protagonizada por David
Duchovny y Julianne Moore costó 80 millones de dólares. Pero pese a
que recaudó 29 millones en las dos primeras semanas en los cines,
cayó en picada luego para sumar en total menos de 40 millones en
taquilla.
Promediando la temporada, el del 2001 parece ser el verano más
volátil en las taquillas del que se tenga memoria, dice el crítico de
cine Mike La Salle. Los ejecutivos de los estudios aguardan
expectantes con un nudo en el estómago las estadísticas de las
favoritas del público cada domingo por la mañana.
Esa sensación está creando tensión en todo Hollywood, porque el
verano es la temporada más importante para la industria en cuanto a
ingresos.
En una tajante condena del estado de las cosas, el crítico Richard
Natale escribió en el "Los Angeles Times" que Hollywood confía
demasiado en los efectos especiales y los bombos publicitarios, pero
está ignorando lo que de verdad conmueve al público.
Claro que hubo excepciones. "Shrek", la irónica película de dibujos
animados que se convirtió en el éxito del verano, ya recaudó casi 250
millones de dólares sólo en Estados Unidos. Otra sorpresa fue la
cinta de bajo presupuesto "The Fast and the Furious", que superó la
marca de los cien millones de dólares, en gran parte por sus
impresionantes escenas de acción y su elenco multicultural que
refleja la realidad social de muchos jóvenes estadounidenses.
Las principales lecciones de estas pelíclas son tres, según Natale:
Aún tiene un gran peso un buen guión. No hacen falta estrellas
carísimas o tecnología de punta para impresionar. El público, no las
maquinarias de marketing de los estudios, es el que crea los éxitos
de taquilla.
De todas maneras, el verano aún está lejos de terminar y quedan
varios potenciales éxitos por estrenarse. Esta semana, llega a los
cines "Jurassic Park III", seguida de "America's Sweethearts", con
Julia Roberts, "Rush Hour 2" y "El planeta de los simios".
Estas producciones tienen la ventaja de que cuentan con buenos
guiones, direcciones precisas y actores talentosos, por lo que pueden
cambiar la historia de esta temporada. Irónicamente, su estreno fue
planeado para no coincidir con "A.I." en los cines.
Paul Dergarabedian, presidente de la empresa Exhibitor Relations,
es optimista y prevé un verano récord con un total de entre 3,3 y 3,5
billones de dólares recaudados hasta septiembre. Si esto se combina
con una buena temporada invernal, Hollywood podría registrar por
primera vez ocho billones de dólares de ingresos en taquilla en un
año.
© Andy Goldberg / DPA