3.23 El Antagonista (V)

Hola a todos de nuevo!! Hoy nos toca seguir explicando algunas cosillas que hay que tener en cuenta cuando diseñamos a nuestro personaje antagonista. Ya hemos visto que a veces, para demostrar su poder o maldad, podemos sacrificar a algún personaje. Ese tema lo cerramos ya la semana pasada, y ahora tocaremos otras facetas de este "encantador" personaje.

Bien, pues una cosa que siempre debéis tener en mente es que el antagonista ha de ser aparentemente superior al protagonista. Da igual cual sea su grado de maldad o crueldad, eso no tiene que ver. Debe poner en peligro y en serias dificultades a nuestro prota. En "Gladiator" de Ridley Scott no pasaba esto.

El antagonista era muy malvado, muy maquiavélico, pero era claramente inferior al protagonista en cuanto a habilidades ( en este caso de lucha). Y puesto que el prota era poco menos que una máquina de matar, veíamos la película sin ningún sentimiento de peligro hacia el prota, sin climax ni intensidad dramática. Si recordáis, malvado sí que era, o sea que lo odiamos y rechazamos....pero no le teníamos miedo ya que veíamos que no era capaz de hacerle daño al prota ( en una pelea cuerpo a cuerpo en este caso en concreto). Por eso digo que el antagonista tiene que tener suficientes recursos, habilidades, armas, poderes, o lo que sea, para hacérselas pasar canutas al prota.

Otro punto que es básico para que funcione la trama es definir bien claramente las motivaciones tanto del prota como del antagonista. Evidentemente estas motivaciones tienen que ser opuestas, si no no habría antagonismo!! Si os fijáis existen dos tipos de formas de tratar estas motivaciones: La primera y más corriente sería hacer que sea el antagonista el que tenga un objetivo claro y definido, y el prota se lo quiera impedir. Por ejemplo el malo quiero dominar el mundo, poner una bomba y cargarse media ciudad, robar un banco, manipular a los ciudadanos y lavarles el cerebro, robar un microfilm secreto, robarle la novia a alguien, o cualquier otra actividad delictiva o contra la moral y el buen gusto.

En todos estos casos el protagonista deberá impedírselo. Sin embargo, el otro caso es cuando es el antagonista el que quiere impedir algo al prota. Y aquí sí que hay que trabajar bien con las motivaciones del antagonista: ¿ Qué gana él impidiendo al prota hacer eso, sea lo que sea? Por ejemplo, si el prota quiere licenciarse con buenas notas, y el envidioso de la clase ( antagonista) le putea. Entonces la motivación estará muy clara: la envidia o el sentimiento de inferioridad del antagonista. Y va a ser siempre con estas motivaciones con las que tenemos que trabajar y nunca perderlas de vista para diseñar los comportamientos de nuestro prota y antagonista. Si no entendemos qué busca uno u otro, entonces la trama principal no se sostiene y nos salimos de la película.

Las motivaciones pueden ser muchas y variadas: Notoriedad, envidia, fama, dinero, poder, seguridad, conocimiento, venganza, amor, incluso aburrimiento. Sea cual sea la motivación del antagonista, debe ser creíble y clara para el espectador.

Debemos saber que para que el espectador logre rechazar al antagonista y tenerle miedo, hay que darle secuencias y situaciones para que el espectador lo vea con sus propios ojos. Normalmente cuando el antagonista es una figura en la sombra, un ente superior que todo lo controla pero que es ajeno a nosotros, la curiosidad por saber quien y como es nos sustenta durante un rato, pero no mucho.

Es mucho más eficaz, a mi entender, un antagonista que conocemos, que rechazamos y que queremos ver vencido, que no una "fuerza misteriosa" que al final resulta ser el ayudante del sheriff, el mayordomo, o cualquier persona que pasaba por allí ( o ¡¡ el Teniente O´hara disfrazado, Scooby!!). por lo tanto, debemos dar al antagonistas secuencias y momentos a través de los cuales le conozcamos y le odiemos y temamos. ( sobre todo en el primer y mitad de 2º acto). No tengáis miedo a enseñarlo, el antagonista no es nada que tengáis que ocultar.

Un consejo en cuanto a la personalidad del antagonista, es que le deis un toque humano, amable, algo que le dé contraste con respecto a su maldad. ¿ Recordáis los lindos gatitos persas que tenían todos los antagonistas de Bond? Eso sirve para ver su lado " más humano" y eso nos hace temblar....Y de paso vemos lo cínico que es, que antes de matar a niños y ancianas se preocupa de dar de comer a su gatito.

El contraste es un elemento que suele funcionar muy bien en los guiones, sobre todo para dejar claro matices en la personalidad de un personaje. ¿ Queréis dejar claro que tal personaje está gordo? Pues ponerle al lado de uno flaco. Todo es relativo, y más en una película. Por eso los contrastes sirven para dejar claro muchas cosas que sin ese contraste no notaría el espectador.

Aquí lo dejamos por hoy. No os preocupéis, que sólo queda un artículo más sobre el antagonista, y luego veremos los diferentes tipos de tramas y narraciones que podemos hacer. Sed buenos!!

Jorge Esteban Blein
jesteban@buscacine.com
J. Esteban es director de cine y profesor de dirección cinematográfica en el CEU San Pablo de Madrid.

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