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3.20 El Antagonista (II) Hola de nuevo a todos!! Seguimos con las andanzas de mi personaje favorito: El antagonista. A veces me pregunto si ese aprecio mío hacia este personaje no será por dejar salir de forma "inocua" los demonios que todos tenemos dentro......Pero dejemos a un lado filosofías abstractas y volvamos a la realidad del guión. Hoy vamos a ver una de las formas de hacer interesante a nuestro antagonista, o lo que llamo: los sacrificios.Nunca perdáis el rumbo con el antagonista. El espectador tiene que notar, que ver, que sentir, que el antagonista le plantea verdaderos problemas a nuestro protagonista. Si el antagonista es un "ser de paja" el espectador notará que no existe mucho peligro para el protagonista y se relajará. Pero sin embargo, si nota que el riesgo para el prota ( personaje que el espectador siente cariño y apoyo debido a la identificación y la empatía emocional, como ya sabéis) es continuo, entonces se interesará en saber si el prota sale de esa, y será más emocionante. Pues bien, para lograr que el espectador tenga ese sentimiento de riesgo, de peligro, de emoción, de conflicto insalvable, hay que dejárselo ver a través del antagonista. ¿ Cómo? Pues sencillamente dejando que este personaje demuestre de lo que es capaz, y haga alarde de sus habilidades, recursos, fuerza, frialdad, inteligencia, en fin, de lo que sea. ¿Y en qué momento del guión habrá que dejar ver todo esto del antagonista? Pues evidentemente en el primer acto!!! En el momento de definir a los personajes, os acordáis? Por eso, es muy importante dar secuencias a nuestro antagonista. Que el espectador lo vea con sus propios ojos. Yo personalmente prefiero mucho más una película en la que veo al antagonista, y sé cómo es, que otra en la que el antagonista es un ser prácticamente invisible, una mente pensante, una especie de gran hermano al que nunca ves y que siempre está como flotando en el aire. ( y luego al final descubres quien es y te das cuenta de que es el mejor amigo del prota, pero que de joven el prota le hizo una putada y ahora se quiere vengar de él matando a todos sus amigos uno por uno y a él dejarle al final......donde he visto yo ese guión??.....Scream I, II, III, IV, V, VI, en fin...la lista sería demasiado larga...en fin...modas!) Por eso mismo tenemos que ver al antagonista, tenemos que darle secuencias, situaciones que nos ayuden a saber cómo es y temerle/odiarle/respetarle/....Y una forma bastante usada ( pero no por ello cae en desuso) es la de los sacrificios. Sacrificar, A Quien? Por qué? Cómo? Empecemos por el principio. Si hemos dicho que el antagonista tiene que demostrar sus habilidades para saber contra qué nos enfrentamos, una de las cosas más fuertes que puede hacer es matar. Estoy usando ahora este ejemplo, el de la muerte, por que es el más clarificador, pero puede ser cualquier cosa que dañe a otros personajes física, emocional, o psicológicamente. ( un profesor que tiene manía a un alumno y no para de humillarle....lo que sea). La cuestión es que el antagonista mate a alguien dentro del primer acto, y así el espectador sabe a qué atenerse con respecto a ese personaje. He catalogado tres tipos diferentes de sacrificios, según el personaje al que se sacrifique. El primero sería el sacrificio de un segundario del protagonista. Este es un caso bastante típico, que no deja de ser interesante por las posibles implicaciones en la trama que tiene. Consiste básicamente que en un primer enfrentamiento, más o menos abierto o directo entre el bando del prota y del antagonista durante el primer acto, el antagonista mate con más o menos sangre fría a un personaje más conocido por el protagonista. En este caso nos encontramos con dos subcasos. Puede ser que el protagonista sea buen amigo de la víctima, o puede ser que simplemente sea un conocido por el que no siente tampoco un especial cariño o amistad, ( evidentemente tampoco ningún tipo de rencor, claro!!) simplemente eran "conocidos". Fijaros que en los dos casos como espectadores vamos a pensar " Menudo antagonista!! El prota lo va a tener chungo con este!! No ha vacilado ni un instante para cargarse a ese!". El resultado deseado siempre va a estar ahí, en el sentido de respeto y temor al antagonista, sentimientos que también van a ser compartidos por el prota puesto que ha presenciado el asesinato o si no es así tiene conocimiento de él. Si la víctima es un conocido para el prota, su muerte no va a hacer si no ponerle en guardia frente al antagonista ( por cierto, estas muertes pueden ser muchas veces el primer punto de giro). Pero en el otro subcaso, o sea si existía un sentimiento de aprecio/cariño/amor entre la víctima y el protagonista, su muerte va a hacer aparecer en él un sentimiento de venganza, y va a aumentar el conflicto adentrándose en el terreno de lo personal. " Me las pagarás, villano, por haber matado a mi amor!!" o también la ya conocida frase de ..." Me llamo Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir!" ( ¿ Recordáis "la princesa prometida"?). En cuanto a ejemplos de esto podemos fijarnos en "Jungla de Cristal " para cuando la víctima es un conocido pero no aparece una motivación de venganza, y en los intocables de Elliot Ness, donde sí va a aparecer esa venganza con más intensidad. En la primera, el sacrificio al que me refiero es al del Sr. Takagi, el director de empresas Nakatone en Los Angeles:
No lo sé. Contaré hasta tres. Uno, Dos No lo sé, tendrá que matarme. Tres ¡¡¡¡PUM!!!!
A todo esto John McClane estaba de voyeur sin poder hacer nada. De esa forma, tanto el espectador como él, saben que se enfrentan a un profesional que no se anda con chiquitas. Y si os fijáis, al no ser amigo personal del Sr. Takagi ( a quien conoció unas secuencias antes) no aparece esa motivación de venganza. Lo importante de esto es que el prota contemple la muerte o sepa de ella y eso le indique contra quien se enfrenta, aumentando así el conflicto. Jorge Esteban Blein |
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