3.14 El Protagonista (II)

Aquí estamos de nuevo! Espero que hayáis pasado una buena semana. Yo he estado bastante liado promocionando el master de cine. Bueno, vamos a seguir hablando un poco más del protagonista. Hoy quiero comentar las características en las que tenemos que pensar a la hora de diseñar su ficha.

Como ya os dije la semana pasada, el protagonista es el personaje a través del cual narramos los acontecimientos y suele ser con quien se identifique el espectador ( recordad la
empatía emocional). Pues bien, puesto que va a ser el personaje que más peso va a tener en cuanto a reacciones y sentimientos, vamos a tener que diseñarlo muy bien para no perder coherencia.

Ahora lo explico. Tened en cuenta que este personaje se va a enfrentar a muchas situaciones, que evidentemente le harán reaccionar de una u otra forma. Pues bien, lo que tenemos que intentar siempre a lo largo del guión es que las reacciones de este personaje sean
lógicas según la personalidad que le hayamos dado. Por ejemplo, no sería lógico que Mcgiver en un momento de histeria se ponga a llorar acurrucado en un rincón. Eso no sería coherente con su personalidad tan extrovertida. ( a no ser claro, que descubra que le han robado su navaja multiusos....jejeje!).

Por lo general, podemos aplicar una regla muy básica pero que suele funcionar. Para que un personaje ( sea o no el protagonista) tenga una reacción fuera de lo normal, hace falta un
estímulo suficientemente fuerte como para que motive ese cambio en su personalidad. A mayor reacción, mayor estímulo ( o serie de estímulos seguidos, como en "Un Día de furia" con Michael Douglas). Esto es evidente. Tened en cuenta de que a lo mejor en la vida real la gente tiene cambios de personalidad sin mucha razón para ello ( el típico día que te levantas con el pie izquierdo). Sin embargo, en un guión eso puede extrañar al espectador ya que no reconoce al personaje que le hemos diseñado antes, y se pregunta "por qué".

Bueno, pero cómo tenemos que diseñar al protagonista, para que luego sea coherente como hemos dicho? Muchos guionistas hacen una especie de "
ficha" del protagonista en la que anotan los rasgos que ahora vamos a explicar, para tenerlos siempre a mano y no olvidarse de ellos cada vez que el personaje deba reaccionar ante algo. Tampoco hace falta que sea una ficha por escrito, puede valer con que lo tengamos más o menos pensado y no se nos olvide ( hay quien incluso escribe biografías del personaje anteriores al desarrollo de la película. Esto suele servir muchas veces para los actores, que entienden mejor cómo ha sido el pasado que ha marcado la personalidad del personaje). Hagamos una ficha por escrito o no, estas son las cosas en las que tenemos que pensar:

Lo primero es definir su
estatus socio-cultural. Es decir si pertenece a un nivel social bajo o al contrario a la clase alta o más bien es clase media más o menos pudiente. Dependiendo de cómo definamos eso, el personaje tendrá un nivel cultural diferente y con muchos matices. No os preocupéis aún de caer en estereotipos, por ahora solo estáis definiendo rasgos muy generales del personaje. De este nivel cultural va a depender en gran medida su vocabulario y lenguaje coloquial. Lo normal es que con mayor nivel cultural, más gama de vocabulario utilice y más correctamente.

Aunque también puede ser un personaje erudito autodidacta en un ambiente poco dado al estudio, o al contrario un ceporro que por más que haya estado en los mejores colegios y universidades no haya superado su calidad de ceporro. Podemos jugar como queramos con todo esto. Lo que es importante es que seamos fieles a lo que hayamos diseñado.

Luego vamos a diseñar su
personalidad, en el sentido de extroversión, afabilidad, y relación con los demás. Tened en cuenta una cosa muy importante. Si estamos definiendo al protagonista y queremos que el público se identifique con él, lo normal es dotarle de cierta "simpatía".

De lo contrario puede suceder que nos caiga gordo desde el principio. La verdad sea dicha, es que tanto si es demasiado simpático, como claramente antipático, nos cae gordo. Cuando es antipático, hay que dotarle de una humanidad más profunda con la que nos identifiquemos, como sucede con el personaje de Jack Nicholson en "Mejor imposible". Si buscamos una rápida identificación por parte del espectador, la solución está en los defectos. Cuanto más defectos, debilidades, puntos débiles tenga el prota, más fácil va a ser que le apoyemos "
Oh...pobre hombre...¿.no te da pena?".

Y si además le van mal las cosas, mejor aún. Normalmente, con los tipos
perfectosricachonessupersimpaticosyquelesvafenomenalenlavida no se identifica nadie. Hoy en día se trabaja más con la figura del antihéroe que con la del héroe. También tenemos que dotar al protagonista de puntos débiles que luego el antagonista, el azar, o lo que sea, explote en su contra. ( El miedo de Indiana Jones a las serpientes...y acaba encerrado en una tumba con miles de ellas!! La fobia de Truman al agua...y tiene que escapar por el mar!!) Estas situaciones crean una fuerte barrera al protagonista y el espectador le apoya aún más por que ve lo difícil que es salir bien de esa situación. ( acordaos de las barreras del segundo acto).

Si bien los puntos débiles del protagonista podemos ponerlos sin reparos en cualquier momento y en el número que queramos, con las habilidades y virtudes vamos a tener que ser mucho más cuidadosos. Al espectador no le importa que de pronto en un momento de tensión el protagonista confiese una debilidad que les pone en peligro, pero lo que sí que no traga el público es que en ese momento le aparezca de pronto una habilidad que les salve. ( "casualmente, como fui boy scout de joven, soy experto en deshacer nudos marineros y así voy a desatarnos a todos!") Eso no encaja.

Por eso, tendremos que definir las habilidades del protagonista mucho antes de que las utilice. Y eso se suele hacer en el primer acto. Y no de forma directa, dejando claro en este ejemplo de que sabe deshacer nudos, si no dejando caer que fue un Scout. Y más adelante, cuando en el clímax tenga que deshacer nudos el diálogo sería este:

SEC. 87  INT / DÍA GUARIDA DE LOS MALOS

Pindi y su fiel compañero Papón se encuentran atados con cuerdas en un rincón del oscuro sótano. Papón ve como Pindi empieza poco a poco a aflojar los nudos de sus muñecas.
   

     PAPÓN
   ¿Qué haces ?

     PINDI
¡¡Ahora doy gracias a mi madre por meterme de chico
en ese aburrido grupo de escala-montañas!!

  PAPÓN
¡ Los Scouts!

Pindi asiente con la mirada a Papón mientras tira las cuerdas al suelo y comienza a liberar a su fiel amigo.

De esta forma, al espectador le cuela mejor esta resolución de la dificultad. Si os fijáis, hemos utilizado un antecedente y su cumplimiento. En el primer acto dejamos caer una información poco importante que el espectador casi ni nota( antecedente), y luego más adelante (cumplimiento) va a ser decisiva.

Evidentemente para diseñar un buen protagonista, o más bien un buen personaje en general, hay que saber bastante de
psicología "callejera" como digo yo, o sea, del comportamiento humano. De todas formas, utilizad siempre el sentido común, que como ya sabéis, es el menos común de los sentidos.

Aquí lo dejamos por hoy, la semana que viene nos adentraremos en el apasionante mundo de los personajes secundarios!! Sed buenos!

Jorge Esteban Blein
jesteban@buscacine.com
J. Esteban es director de cine y profesor de dirección cinematográfica en el CEU San Pablo de Madrid.

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