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3.13 El Protagonista (I) Hola a todos, bienvenidos una semana más a este curso de cine. Todavía seguimos con el guión, que como habréis supuesto ya es la parte más importante de cualquier producción cinematográfica. En estas semanas vamos a desarrollar un poco los diferentes tipos de personajes que nos vamos a encontrar en un guión. Hoy nos toca ver al más importante de todos, al protagonista. Lo primero hay que tener en cuenta es que el prota es el personaje a través de cual vamos a narrar la acción. Es decir, él va ser el personaje al que le afecten las situaciones que acontezcan, y el que por lo tanto deba tomar las decisiones para enfrentarse a ellas. O sea, que el conflicto va con él. O sea, que él es el principal afectado por el conflicto. O sea, que...Bueno, la cuestión es que va a tener que tomar decisiones y enfrentarse a vicisitudes más o menos complicadas. Otra cosa que caracteriza al protagonista es que el espectador se va a identificar con él, lo que se llama la empatía emocional. Es decir, que nos caiga bien el personaje y así nos preocupemos por él cuando le va mal, y nos alegremos cuando sale victorioso. De eso trata la empatía emocional, de sentir lo mismo que siente él por identificación. Si el personaje está en un peligro, estaremos preocupados y deseosos de que lo supere, y de la misma forma seremos los primeros en alegrarnos cuando al final logra desfacer el entuerto . Evidentemente para que esto se logre, tenemos que conseguir que el personaje que queremos que sea nuestro prota caiga bien al espectador (difícilmente vamos a apoyar a un tío idiota que nos caiga mal), y nos sea simpático. Puede ser un capullo, pero simpático. Más que sea gracioso, que nos caiga en gracia. ( hay graciosos que repatean, y hay capullos que nos caen bien, como Jack Nicholson en "Mejor...imposible"). Un recurso que se usa mucho para lograr esa identificación del espectador con el protagonista es que le vayan mal las cosas. Nos vamos a identificar mucho más con un pobre hombre que le va todo mal, que con un tío ricachón que de lo rico da asco!!. Vamos, que el poner al personaje en problemas y en complicaciones suele hacer que nos identifiquemos un poco con él. De todas formas es tarea nuestra el lograr diseñar un protagonista que llegue al espectador y no sea Mister perfecto. Sin embargo conviene que tengamos una cosa clara. Puede suceder que el espectador no se identifique con el protagonista, pero no por ello va a dejar de serlo si narramos a través de él. Por ejemplo en la película "Henry: retrato de un asesino" el protagonista era un psicópata, y la trama nos narraba un momento de su vida. De esa forma, al no identificarnos con él, nos separábamos un poco de la película, y la contemplábamos desde una cierta distancia. Sin embargo no por ello Henry dejaba de ser el protagonista ya que a través de él narrábamos los acontecimientos que se sucedían. No penséis que todos los protagonistas tienen que ser buenos y amables para que nos identifiquemos con ellos. Recordad a Clint Eastwwod en "Sin perdón" en donde hacía de un cruel asesino ya mayor, con un pasado lleno de sangre, pero que ahora le edad le hacía tener más humanidad y gracias a ello llegamos a identificarnos mucho con él, apoyándole en su cruzada. Y también citar al mismísimo Annibal Lecter....menudo personaje pero qué bien nos cayó, y cómo nos alegramos al final cuando se escapa y como dice él " espero a alguien para cenar".... La empatía emocional va más allá de que el personaje tenga un código moral enteramente bueno o enteramente malo. Hay que saber mucho de psicología para diseñar a un protagonista interesante con el que nos identifiquemos y además dale dimensionalidad y no caer en los estereotipos tan frecuentes hoy en día. No confundáis los "lugares comunes" o referencias socio-culturales que vamos a poner en nuestro personaje para que el espectador conozca mejor su personalidad, con el estereotipo de personaje que siempre se repite y que abusa de esos "patrones" de comportamiento conocidos por el espectador (el clásico yuppi...el ama de casa maruja...el malo con cara de malo....). Un estereotipo se rompe en el momento que le damos dimensionalidad a ese personaje, y le dotamos de una personalidad propia que contrasta los parámetros del estereotipo. Hasta aquí he venido hablando del protagonista, de "un" protagonista, pero eso no tiene por qué ser así. Podemos perfectamente tener dos o más protagonistas (aunque más de ese número no suele ser frecuente), cuando los dos sean los que se enfrenten a las situaciones y lleven la acción. Por ejemplo las famosas peliculas "buddy movies" que muchas veces nos narran las aventuras una pareja de policías ( "Arma letal"), una pareja de detectives ("Seven"), una pareja de amas de casa liberadas ( "Thelma y Louise"). En todos estos casos, los dos protagonistas ( o co-protagonistas) está siempre juntos ( bueno, hasta que a uno lo cogen y el otro lo tiene que salvar!!) y normalmente toman las decisiones conjuntamente, actuando como si de un sólo protagonista se tratase. Otra cosa que puede suceder es que tengamos una película "coral" en la que no haya un único protagonista, si no que vamos a utilizar a muchos personajes para narrar los acontecimientos. Esto es algo que hace mucho Berlanga ( acordaos de "Plácido"), y otros Directores como Robert Altman en "Vidas cruzadas". En estos casos, tenemos muchos personajes que van tomando y perdiendo peso narrativo según los necesite el guionista. Como espectadores, nos vamos a identificar con todos y con ninguno a la vez (¿?). Es muy difícil escribir películas corales ya que manejar tantos personajes puede confundir al espectador y hacer que pierda el hilo. Una cosa es cierta, un único protagonista da claridad a la narración. El tema del protagonista no se acaba aquí, pero nosotros sí que lo hacemos por esta semana. La próxima acabaremos de matizar a este personaje hablando de su ficha de personalidad. Sed buenos!! Jorge Esteban Blein |
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