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3.8 El Segundo acto ¡ Hola a todos ! Por aquí estamos de nuevo para adentrarnos en el fabuloso mundo del guión ! ! ! Bueno, vamos a ver : Si no recuerdo mal estabamos viendo la estructura clásica de tres actos del guión, y nos habíamos quedado al comienzo del segundo acto. Bien, pues vamos a desarrollarlo un poquito. Recuerdo una entrevista que le hicieron a George Lucas con motivo de la remasterización en vídeo de la saga galáctica hace varios años. Explicó de una forma muy concisa pero efectiva lo que son los tres actos. Dijo que en el primer acto presentas a los personajes y a la historia, luego en el segundo pones a tu personaje en el mayor número de dificultades posibles que sean insalvables, y luego en el tercero solucionas el problema que antes era aparentemente imposible de resolver. La verdad es que es una explicación bastante válida de lo que son los tres actos. Ahora me interesa principalmente su definición del segundo acto, por que es justo lo que hay que hacer. Ya dijimos que el primer punto de giro nos vuelve a introducir con más fuerza en la trama principal, puesto que anteriormente hemos estado definiendo a los personajes, sus relaciones, el antagonista, etc... Bien, pues una vez que sucede el primer punto de giro, normalmente el protagonista tiene que "moverse" para intentar resolver el conflicto, sea este el que sea. Por ejemplo, si la trama es de amor, el primer punto de giro podría ser que otro personaje atrayente para la chica le pide salir, aún sabiendo que tambien el prota está tras ella. Eso hace que el prota tenga que hacer algo para impedirlo y poco a poco conseguir a la chica. Pero durante todo el segundo acto, lo que más tiene que haber son las denominadas "barreras". Estas barreras son acontecimientos que no hacen sino impedir cada vez con más fuerza que el protagonista alcance su objetivo o solucione su problema. Cuanto mayor sea la dificultad, más vamos a desear que lo resuelva, y más interesados estaremos en que lo haga puesto que lo vemos muy difícil. Si todo es un camino de rosas para el protagonista en el segundo acto, la película es un rollo. A nadie le interesan las películas con, no ya un final feliz, si no una parte central feliz ! La felicidad tiene que venir al final, y no en el medio. Si el personaje logra superar el conflicto a mitad de guión, entonces se acaba la película. Y por favor, que a nadie se le ocurra pensar "Bueno, pues si lo soluciona a mitad de peli, pues le creamos luego otro conflicto !" NOOOO ! ! ! ! Debe de haber un solo conflicto básico ( aunque luego haya pequeñas tramas secundarias) . En eso consiste la famosa "Unidad aristotélica" que pronunció el famoso pensador. En las novelas puede haber un conflicto tras otro, que se vayan sucediendo a lo largo de las páginas. En cine no. Aquí debe haber un único conflicto suficientemente fuerte como para mantenernos en vilo a lo largo de tres actos. ( otra cosa es que queramos narrar tres conflictos en paralelo...pero eso ya es otra historia...). Durante este segundo acto, se desarrollan también todas las tramas secundarias que tengamos. Es decir, las relaciones entre los personajes deben verse en todo su esplendor ( una ligera trama amorosa entre el prota y la chica.....( qué original !), un trauma que tenga el prota y que deba superar poco a poco, etc...). Normalmente no es fácil hacer un buen segundo acto. Muchas veces cuando escribimos, se nos ocurre el clímax del tercer acto ( una secuencia que dejará al espectador con la boca abierta ! !) y también pensamos en el conflicto de la trama principal, que evidentemente está estrechamente relacionado con el mencionado clímax. Sin embargo, muchas veces no caemos en la cuenta de la forma más correcta de "unir" el principio con el final. Es muy clásico el caso de contarle a alguien un guión así : " Comienza con esta secuencia tan espectacular, este conflicto apasionante, y para en el enfrentamiento final había penado en esto y en lo otro" a lo que el interlocutor le pregunta "¿ y en el segundo acto ?" " Bueno, ahí he pensado que le pudieran a ocurrir unas cosas horribles y horrosas al protagonista, pero qué final eh ! qué final !" o sea que muchas veces no sabemos qué demonios meter en ese segundo acto. No olvidemos, que el segundo acto debe moverse sobre todo por series de situaciones causa/efecto que hagan que la trama continúe y no se estanque. ( os recuerdo que en el primer acto no suele haber narración causa /efecto puesto que saltamos de un personaje a otro para definirlos a todos y a sus relaciones). Todas ellas deben desembocar en ese clímax del tercer acto del que ya hablaremos más adelante. Lo que no podemos hacer al final es salirnos del tiesto y hacer algo que por querer ser original no tenga nada que ver con lo anterior. ( ya veremos que el final, por ser original, no tiene por qué ser incoherente con la narración). Es muy importante que en todo momento sepamos como queremos que acabe el guión, para así ir viendo si todo lo que escribimos sirve para llegar a ese punto final, o por el contrario estamos dejando volar nuestra imaginación desenfocando la historia básica. Y si por alguna razón, mientras trabajamos con el segundo acto se nos ocurre un final más impactante, entonces tendremos que retocar lo ya escrito para que encaje bien con ese final. No digo que durante el segundo acto el espectador sepa ya cómo va a acabar la película y no le impresione. Estoy hablando de coherencia, de sentido común ( el menos común de los sentidos, como ya sabéis.), de esa habilidad para dejar las cosas redondas y sin idas de olla. Bueno, recapitulando un poco, que el protagonista se encuentre con barreras que le dificulten la consecución de su objetivo o la resolución de su problema, y que toda la trama se vaya moviendo hacia delante sobre todo con sucesiones de causa/efecto. También que desarrollemos las secundarias y que no perdamos de vista el final en ningún momento. La semana que viene nos meteremos a hablar del segundo punto de giro, y como no, del tercer acto con su clímax ! ! Sed buenos!!! Jorge Esteban Blein jesteban@buscacine.com J. Esteban es director de cine y profesor de dirección cinematográfica en el CEU San Pablo de Madrid. ¿Tienes dudas?, Pregúntalas aquí. |
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