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3.3 El tratamiento de la idea Hola a todos de nuevo. Ya estamos por aquí una semana mas. Antes de meterme a fondo con la estructura clásica del guión, que nos llevara varias semanitas, quiero como introducción comentar las diferentes posibilidades que tenemos de tratar una misma idea. En efecto, si nos paramos a pensar, una misma idea, una misma trama puede tratarse de manera totalmente distinta a poco que cambiemos el enfoque de la historia. Veamos con ejemplo a lo que me refiero. Imaginaros que tenemos una trama bien sencillita: Un farmacéutico vende sin darse cuenta una medicina caducada a un cliente. Ese podría ser nuestro punto de partida para la trama (o lo que también llamamos conflicto). A partir de esa idea, que la podemos tener cualquiera de nosotros a la hora de hacer un corto, podemos llevar la historia desde muchos puntos de vista. Por ejemplo, lo que yo personalmente haría seria contar la historia desde el punto de vista del cliente. De esa forma que tendríamos? Pues un cortito de suspense bien majo. Imaginaros el resto de la historia....Ya sabemos que los efectos de ese medicamento pueden ser devastadores para el cuerpo humano....el hombre, inconsciente del peligro se dirige a tomarse un vaso de agua con la pastilla ...de repente llaman al teléfono, y eso entretiene al hombre, que tiene prisa por tomarse la pastilla puesto que debe ser antes de cenar, y ya tiene mucha hambre....por fin la coge, se la va a tomar, pero la puerta suena y del susto se le cae al suelo!!! jajajajaja!!! (que secuencia mas horrosa.....) Bueno la cuestión es que el suspense ya esta servido a poco que nos esforcemos y lo hagamos un poco serio. Ese podría ser un primer punto de vista de esa idea inicial. Sin embargo, a lo mejor a mí como guionista no me gusta el suspense, si no que prefiero el drama. Así que contaría la historia desde el punto de vista del farmacéutico desesperado, que sabiendo que ha cometido un lamentable error, intenta por todos los medios encontrar a su cliente, mientras se lamenta una y otra vez de lo ocurrido. Como podéis ver, la idea básica es la misma, pero la forma de tratarla es completamente diferente. Por eso como guionistas tenemos que tener siempre muy claro (o por lo menos intentarlo) la clase de historia que queremos contar. Muchas veces lo que pasa es que ni nosotros mismos sabemos que historia queremos contar, y a lo mejor lo vamos descubriendo poco a poco. Eso algo que también nos puede suceder a veces. Lo importante es no ponerse a escribir de inmediato, si no pensar todas las posibilidades que nos brinda esa idea que hemos tenido. O sea, todos los conflictos que puedan desarrollarse en nuestra trama principal. Cuanto más machaquemos la idea en sus inicios, mejor nos saldrá después el guión ya que estará bien enfocado. El próximo día seguimos tratando un poco mas a fondo la idea de genero y de tratamiento a dar a nuestra idea básica. Sed buenos!! Jorge Esteban Blein jesteban@buscacine.com J. Esteban es director de cine y profesor de dirección cinematográfica en el CEU San Pablo de Madrid. ¿Tienes dudas?, Pregúntalas aquí. |
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