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2.7.2 LA SUGESTIÓN REAL DEL ACTOR: LA MANIPULACION DE LAS EMOCIONES ¡ Hola a todos! Espero que disfrutéis de las vacaciones...los que las tengáis......Bueno, hoy vamos a seguir con lo que dejamos la última vez, la sugestión real del actor. Hablamos si no recuerdo mal de la ambientación del escenario como forma de ayudar a que el actor se meta en la piel del personaje. Bien, ahora vamos a ver otra forma más directa para que el actor se "convierta" en el personaje: La manipulación de las emociones del actor. Esta técnica se usa en contadas ocasiones, pero suele ayudar bastante a un tipo de actor que necesita meterse de verdad en la piel del personaje. Este método, muy parecido al anterior, consiste en que el actor esté en las mismas (o lo más parecidas posibles) condiciones que su personaje, pero no en cuanto a la ambientación, si no en cuanto a sus emociones se refiere. Evidentemente entramos ya en un terreno muy delicado. Recordad que el actor es también una persona (además de una herramienta) así que habrá que ir con cuidado con lo que hacemos con sus emociones. Sin embargo, os vuelvo a recordar que lo más importante es lo que queda en la pantalla. ( Siempre hay límites, legales o éticos, pero eso depende ya de uno mismo y de las circunstancias). El truco consiste en ayudar al actor, de forma a que no tenga que simular una emoción, si no que la sienta de verdad, y que aflore en su interpretación. De nada serviría si el actor siente esa emoción pero la deja oculta en su interior. Debe por lo tanto exteriorizarla y hacerla visible en su personaje. Os pongo un ejemplo de lo que ocurrió en uno de mis rodajes. Mi antagonista (un profesor de universidad) tenía que hablar a sus alumnos, y debía aparentar ser amable y simpático (aunque luego se vería que nada de eso era cierto....) Pues bien, cuando la iluminación parecía que estaba lista, hice llamar a Eduardo que estaba en su camerino. Cuando llegó, el Director de Fotografía estuvo 10 minutos haciendo arreglos con la luz, hasta que decidió cambiar la forma de iluminar. Mandamos a Eduardo de nuevo al camerino, y media hora más tarde le volvimos a llamar. Mi D.F., una persona muy competente por otro lado, no estaba seguro del todo con ese frente de luz, así que Eduardo se volvió a marchar para que se diesen unos retoques a la luz. Al volver la 3ª vez, pasados unos minutos, Eduardo estaba ya visiblemente enfadado debido, no ya a la tardanza, si no al hecho de llamarle inútilmente una vez tras otra. Tened en cuenta que el actor está muy concentrado y nervioso en esos momentos previos, y cuanto antes se meta en faena, mejor. Cuando ensayamos con él delante del equipo de cámaras, su interpretación se resintió debido a su malhumor momentáneo. Digamos que en la interpretación, que debía ser amable y simpática, se dejaba ver un atisbo de...simpatía forzada, o algo así. No era sincera su simpatía. Por lo tanto, como Director, paré el rodaje y di a la gente 10 minutos de descanso ( aunque ya fuéramos un poco retrasados, pero prefería esperar un poco más a que lo más importante, la interpretación, no fuera lo mejor posible) y me llevé a Eduardo a dar una vuelta por la calle. Charlamos de nuestras cosas, se desahogó con respecto al equipo de fotografía ( son cosas que pasan en un rodaje...) y poco a poco, él mismo se fue calmando, sin que yo le presionara en ningún momento diciéndole "¡ Cálmate Eduardo! Tienes que calmarte!" Como sabéis, las emociones humanas no funcionan así. A mi, por lo general, cuanto más me dicen que me calme más me enfado!!! Así que poco a poco se le fue pasando el enfado, y recuperó su buen humor habitual. Volvimos al lugar de rodaje, y todo fue como la seda. Esta vez sí que su interpretación transmitía una sincera simpatía, tal y como debía hacerlo su personaje. Sin embargo también puede suceder lo contrario. ¿ Qué ocurre si el personaje tiene que estar enfadado y el enfado "simulado" del actor no es creíble? En ese caso, una cosa que podemos hacer (depende del actor, la confianza que tenemos con él, y la forma de persona que sea) es enfadarle de verdad, de forma que no tenga que simular nada, si no que el enfado sea real, y así lo parezca cuando interprete. Hay que tener mucho cuidado con esto, puesto que no debe convertirse en un enfado personal hacia nosotros basado en humillaciones o situaciones que puedan hacer nacer su rencor posterior. En todo caso, una vez que el actor esté algo malhumorado y lo interprete correctamente, conviene suavizar las cosas, alabando su enfado y diciéndole que así es como nosotros lo queríamos. El actor si es listo, se dará cuenta de la sutil manipulación, desenfadándose poco a poco, y riéndose de la situación. Pero ojo, esto no es más que la teoría. La realidad es muy diferente. Cada persona actúa de diferente forma frente al mismo estímulo, así que tened mucho cuidado cuando jugáis con las emociones de un actor. Sin embargo no todo se limita al buen o mal humor. Voy a explicaros la tan famosa forma de dirigir a sus actores que llevó a cabo Ridley Scott para su película "Alien". Este ejemplo, (que yo en mis clases disecciono fotograma a fotograma por que me encanta) es cuando el alien va a aparecer por primera vez, saliendo del pecho de un personaje que sufre un ataque mientras cenan. Para esa secuencia, el director quería que los actores sintieran el mismo miedo que los personajes al ver el alien. Para ello llevo a cabo un elaborado plan: Primero hizo que ningún actor (ni nadie del equipo salvo los técnicos de Efectos Especiales por supuesto) supiera como es el alien. Se mantuvo todo en el más absoluto de los secretos. Así que preparó el rodaje de la siguiente forma. Durante la secuencia de la cena, el personaje portador del alien sufre una especia de ataque epiléptico y le dan espasmos cayéndose encima de la mesa. Cuando el actor estaba tumbado en la mesa gritando, hizo parar el rodaje y ordenó a los actores que salieran del plató. Más tarde, cuando entraron de nuevo, se encontraron con que las cámaras estaban cubiertas por plásticos y preguntaron que para qué era eso. " Oh, por nada, para que no se manchen mucho de sangre" les contestaron, mientras los actores tragaban saliva. Había 5 cámaras preparas para rodar al mismo tiempo, cada una en una posición y ángulo diferente. En la mesa seguía tumbado el actor portador del alien (su tronco era falso, ya que por ahí debía salir el bicho, cosa que los actores desconocían). Scott quería una única toma. No se podían hacer repeticiones puesto que se perdía la frescura que otorgaba el desconocimiento. ¿ Para qué montó Scott todo ese follón? Para que los actores sientan el mismo miedo que sus personajes, pero añadiendo el miedo escénico ante la ignorancia de lo que va a suceder. Tened en cuenta que el actor se encuentra muy solo cuando actúa, y por ello lo único que le da seguridad es el perfecto conocimiento de lo que va a suceder y va a tener que hacer, siguiendo las instrucciones de su director. Si no sabe lo que a suceder, se va a sentir inseguro y desconfiado, cosa que es perfectamente válida en esta secuencia, ya que transmite el miedo de los personajes. Imaginaros la situación de los actores. Saben que va a haber mucha sangre, se sienten en inferioridad de condiciones por que el director sabe lo que va a pasar y ellos no, saben que va a aparecer un bicho no muy guapo....digamos que no es un entorno muy alentador, verdad? Cuando se rodó, todo salió a la perfección. El alien salió de la tripa entre espasmos y chorros de sangre de la víctima (y ante la mirada de asombro de los actores). El personaje del médico tenía una frase que dijo a la perfección " No lo toquéis, no lo toquéis!!" y hubo un momento de silencio absolutamente aterrador, como se ve luego en la pantalla. Si veis la secuencia, fijaos especialmente en la chica del pelo corto, que siempre está por detrás de todos, y se pone "levemente histérica" cuando le salpica la sangre.....todo real ( menos la sangre, claro!!) En fin, quedó una secuencia magistral, a la altura de la magnifica película que es "Alien". Como veis la dirección de actores da para mucho en este sentido. No olvidéis que el ambiente que creéis en vuestro rodaje debe ser llevadero tanto para los actores como para el equipo técnico. Y no todos los actores asumen bien estas técnicas de dirección. Tenéis que estar siempre muy atentos para ver en qué momento es necesario manipular la emoción del actor, y qué actores se van a dejar hacer. Hagáis lo que hagáis, que sea siempre con respeto hacia esa persona, que está ahí trabajando (por amor al arte o no) en vuestro proyecto. Y aquí acabamos por hoy. Lo dicho, disfrutad lo que podáis y hasta la semana que viene!! Sed buenos!
Jorge Esteban Blein |
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